¿Es posible aprender jugando?

Hola nuevamente!

Uno de los temas que estoy estudiando en este momento, con el cual ya llevo un año de investigación y pruebas, es el uso de juegos para enseñar matemática.

En mayo de este año estuve en la ciudad de Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, república Argentina, en el 9º Simposio de Educación Matemática.

Llevé un taller sobre el uso de diseño de juegos para la enseñanza de funciones.
El artículo, tal como salió publicado, puede accederse desde mi página web en:
<web.fi.uba.ar/~mmachiu/> (agregar antes http://, sin el www)

Tengo otro archivo, en el que se detalla más la parte práctica, que puedo enviar por mail a pedido.
Tienen que solicitármelo a valeria_uba (arroba) yahoo.com
(reemplacen “arroba” por @; lo escribo así para tratar de evitar los programas que detectan mail automáticamente y empiezan a saturarnos de propagandas!)

Estoy estudiando el tema más a fondo con la “excusa” de realizar mi tesis. ¡Es una forma de poder agendarle tiempo sin culpas!

Si les interesa intercambiar ideas, analizar los beneficios y también los problemas que trae aparejado el uso de este recurso, los invito a unirse al grupo que armé en Yahoo, en:
<ar.groups. yahoo.com/group/juegos_ para_matematica> (agregar antes http://, sin el www)

Bueno, eso es todo por hoy.
Espero sus comentarios, y nos encontraremos en 15 días de nuevo.

Saludos cordiales,

Valeria

Una de tantas paradojas

Hoy quiero anotar algunas reflexiones respecto a una de tantas paradojas que se dan en la formación docente y en el ejercicio de la formación.

Creo que un@ recuerda a sus profesores de didáctica, hablando de teorías didácticas, en general, en forma de clase “magistral”, y de cómo el sujeto (el “aprendiz”) construye el conocimiento. Y un@ en ese momento es un aprendiz, y se supone que está construyendo su propio conocimiento, el que después nos permitirá ir al aula a enseñar a nuestros alumnos.

Dicho mal y pronto, nos queda “el fardo” de determinar cómo implementar clases constructivistas (o como las quieran llamar), sin haberlo experimentado.

Es un trabajo duro, pero si un@ está convencido de que es así como realmente se puede aprender algo, es algo que en algún momento hay que enfrentar.

Y podríamos reflexionar si tenemos capacidad de incidir en la formación de futuros docentes, para que no les pase lo mismo. ¿O es un asunto irremediable?

Yo opino que no, pero estoy recién tratando de determinar cómo podemos involucrarnos.

Iré poniendo mis reflexiones en lo sucesivo.

Dejo abierto el debate, y dejo abierta la puerta (o el blog) a los relatos de sus experiencias, si han tenido alguna que contradiga mis observaciones, ¡más aún me interesa conocerla!

Me despido por ahora, nos vemos de nuevo dentro de poco.

Valeria

¿Para qué nos sirven las mates?

Ésa es una pregunta que escuché muy seguido desde que empecé a trabajar como docente.

No sólo por parte de algunos alumnos, sino también por parte de la gente con la que hablo circunstancialmente, y en cuanto comento que soy profesora de matemática, empiezan a sentirse aludidos en su relación con las matemáticas.

A mí siempre me gustaron“… “Yo nunca serví para las matemáticas“… “En mi familia no se dan“…

Diversos comentarios que dejan entrever, a mi entender, que éste es un asunto que “nos toca”, que deja una huella en nuestro ánimo (positiva o negativa), que a veces queda como una asignatura pendiente.

Estoy buscando alguna forma de expresar a las demás personas mi gusto por las matemáticas, por qué me parecen tan interesante los sistemas de axiomas como “El señor de los anillos”, o cómo me ayudaron a poder tejer al crochet, o a planificar la comida para 15 días (y no estar en la cocina todos los días, pensando qué hago de comer hoy), o a ahorrar, o a decidir no sacar un préstamo después de ver cuánto me terminaban cobrando… No pretendo imponer que les gusten a nadie, pero sí ayudar a que “les pierdan el miedo”.

Y a conocer la parte lúdica (origami les suena?), y las probabilidades, y la geometría…

De a poco les voy a ir contando a quienes lean esta página.

Les planteo desde ahora una pregunta: nombrar 3 actividades o aspectos de su vida cotidiana, en las que la matemática les “dé una manito”.

Me despido por ahora, desde Buenos Aires, Argentina,

Valeria

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